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Judo
Para conocer el judo, su principio y procedencia, es necesario remontarse años atrás, cuando en el Japón imperaba una inestabilidad social que lleva a una secuela de conflictos armados en el cual los samuráis -guerreros representantes de la Sociedad Feudal- se enfrentaban entre sí en busca del poder económico y social.
El Samurai dedica horas de entrenamiento a la práctica de Jiu-jit-su, actividad que permitía a un guerrero combatir ferozmente con sus adversarios, utilizando golpes precisos con manos y pies.
Con el pasar de los años, en un país con una organización social estabilizada, el samurai y todas aquellas artes similares, eran vistos con descrédito por casi toda la población, un joven conocedor del Jiu-jit-su y otros estilos de combate decide crear una modalidad que se adaptara a las nuevas exigencias sociales e incluyera preparación técnica para cultivar el cuerpo y la mente. Es así como a esa nueva arte marcial se le llamó Judo: "Camino a la suavidad y Cortesía".
Gracias a la labor de Jigoro Kano, fundador de la disciplina, en 1882, se llevó el Judo a colegios y liceos de Japón y poco a poco se extendió por el mundo como disciplina deportiva cabalmente organizada.
El principio fundamental del judo moderno es bastante sencillo: se trata de hacer caer al adversario aprovechando el peso del propio cuerpo y sus desplazamientos.
Debe reunir una absoluta corrección deportiva ya que bajo esta condición está completamente exento de peligro y sus llaves son casi indoloras. Es la completa adaptación de los elementos técnicos y tácticos del Jiu-jit-su a una forma moderada y coherente.
Durante el combate, el judoka aprovecha las debilidades del adversario haciéndole perder el equilibrio, para luego derribarle con la velocidad del rayo. La concentración y la rapidez son la base del éxito y cualquier atacante puede resultar vencido sin poner en juego fuerza alguna. Un combate oficial de judo dura 5 minutos y solamente en encuentros decisivos la duración total es de 10 minutos.
Según el grado de perfección que hayan alcanzado, los judokas llevan cinturones de distinto color comenzando por el blanco y amarillo, hasta el negro pero, según la escala japonesa llamada Dan, de 10 grados, ocupan sólo el grado 1; no hay otro deporte que exija tanto como éste, su meta es alcanzar la perfección absoluta.
En nuestro país no se conoce fecha exacta de la aparición del Judo, sin embargo, con la creación de la Federación Venezolana de Judo en el año de 1958, comienza la organización de los clubes afiliados en Caracas y en la provincia. Cuando hablamos del Judo Nacional es difícil dejar de hablar de la UCV que ha sido semillero de los mejores Judokas nacionales v Walter, Huber y Alexis Lira son algunos de los nombres que tantas glorias dieron al país.
Los Juegos Panamericanos de 1983 constituyen, sin duda, un reto para esta disciplina, que goza en la actualidad de un marcado prestigio regional tanto en masculino como en femenino, logrado gracias a la labor de dirigentes, entrenadores y atletas, quienes han sacrificado estudios y actividades laborales para optimizar la preparación físico-técnica, del seleccionado nacional.
Indiscutiblemente el Judo Venezolano ha pasado por muchas etapas, estas etapas han dejado sus beneficios dentro del Judo Venezolano. Como todo deporte el Judo Venezolano ha venido evolucionando desde sus inicios hasta nuestros días, aún podemos recordar las especies de maratones que se realizaban cuando se producía una competencia, en la mente de muchos todavía esta el recuerdo de los Juegos Nacionales de Falcón en el año 1983, cuando las competencias de Judo comenzaron a las 10:00 a.m y finalizaron a las 3:45 de la madrugada del otros día, en horario corrido, quienes ven esto considerarían en la actualidad que eso sería una verdadera locura. eran las condiciones de la época, no solo para el Judo, sino para todo el deporte venezolano.
En los actuales momentos sería inaudito pensar que los competidores y árbitros pudieran estar más de 5 horas compitiendo y arbitrando, los cambios de conducta de los atletas, las entidades deportivas, y los entrenadores de la actualidad, están muy distantes de lo que fue el Judo en sus comienzos, hay respeto, las Asociaciones Deportivas protegen a sus competidores, el clima de la competencia ya no es hostil, hay un ambiente de camaradería, y hay un mejor control de las mismas.
Los procesos educativos llevan tiempo, la emoción de la competencia provoca actos de descontrol, sin embargo en el tiempo estos han desaparecido casi por completo del Judo Nacional.
La evolución de nuestro deporte se ha dado lenta pero firmemente, la tecnificación, los niveles académicos de los nuevos dirigentes, de nuestros atletas y árbitros han permitido que la evolución del Judo siga su camino.
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