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Petróleo
Venezuela
tiene reservas probadas de petróleo de 87 mil millones de barriles.
El país también cuenta con 151 billones de pies cúbicos
de reservas probadas de gas natural. Además, el Gobierno de la República
Bolivariana de Venezuela, a través de la estatal Petróleos
de Venezuela, S.A. (PDVSA), adelanta el proyecto Magna Reserva para la cuantificación
y certificación de 235 mil millones de barriles en la Faja Petrolífera
del Orinoco, luego de lo cual Venezuela dispondría de las mayores
reservas de petróleo del mundo al sumar 322 mil millones de barriles.
Pese a que en 1976 fue decretada la Nacionalización de la industria
petrolera, en los años noventa se procedió a las llamadas
Internacionalización y Apertura Petrolera en detrimento de los intereses
de la nación. Se trató de políticas de liberalización,
desregulación y privatización, especialmente en el área
energética, por las que se realizaron negocios tales como los convenios
de asociación de la Faja Petrolífera del Orinoco y los Convenios
de Servicios Operativos.
En abril de 2002, el tren ejecutivo de la vieja PDVSA, junto con factores
contrarrevolucionarios, promovió un golpe de Estado. Además,
entre diciembre de 2002 y enero de 2003, encabezó un sabotaje petrolero
sustentado en la paralización de las exportaciones de crudo que provocó
daños y pérdidas superiores a los 14 mil 700 millones de dólares.
Esta última acción antinacional fue derrotada con la participación
de los trabajadores de la nueva PDVSA y la mayoría patriota del pueblo
venezolano.
A pesar de las onerosas consecuencias del sabotaje, el Gobierno Bolivariano
del Presidente Hugo Chávez logró asumir el control de la industria
de los hidrocarburos y profundizó los lineamientos y acciones que
vinieron a conformar la Política de Plena Soberanía Petrolera,
con base en la cual se inició un proceso para revertir la política
privatizadora anterior y en sustitución, consolidar un régimen
nacionalista en la administración de los recursos hidrocarburíferos,
cuya estrategia principal condujo a la eliminación de la Orimulsión,
el replanteamiento de la internacionalización para llevarla de un
enfoque estadounidense a un enfoque de integración latinoamericano
y la migración de los Convenios de Servicios Operativos a Empresas
Mixtas. Asimismo, en una última fase soportada sobre la nueva plataforma
legal y fiscal se estableció un sistema impositivo uniforme a toda
la actividad petrolera, para lo cual, los actuales convenios de asociación
en la Faja Petrolífera del Orinoco deberán adecuarse.
Con respecto a la Internacionalización, sólo entre 1983 y
2002, la vieja PDVSA invirtió unos 15 mil millones de dólares
en los EEUU y Alemania, justo cuando el Estado Venezolano sufría
una de sus peores crisis económicas. Esas inversiones en refinerías
en el exterior no generaron ni un sólo dólar de dividendos
para el Estado venezolano durante casi 20 años. Esa estrategia ya
ha sido revertida.
Ahora, la nueva PDVSA ha aumentado sus aportes al fisco nacional, rinde
cuentas al Estado venezolano y sus planes de inversión y expansión
están alineados con los más altos intereses de la patria.
La renta petrolera se destina ahora no sólo para apuntalar los planes
de PDVSA y dar dividendos a la nación sino que de manera directa
se manejan estos recursos para que a través de las Misiones Sociales
se contribuya con el bienestar del pueblo venezolano.
Los proyectos de desarrollo de la industria petrolera y gasífera
nacional están comprendidos en el Plan Siembra Petrolera, cuya ejecución
abarca dos períodos 2005-2012 y 2012 y 2030.
Los seis ejes fundamentales del Plan Siembra Petrolera son:
1.- Magna Reserva: Cuantificación y certificación de las
reservas en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde se estima la existencia
de 235 mil millones de barriles.
2.- Proyecto Orinoco: Desarrollo con esfuerzo propio y terceros de 27 bloques
de la Faja Petrolífera del Orinoco.
3.- Proyecto Delta-Caribe: Exploración y desarrollo de las reservas
de gas costa afuera.
4.- Refinación: Incremento de la capacidad de procesamiento de crudo
en 700.000 barriles por día en el país.
5.- Infraestructura: Construcción de plantas de distribución
y poliductos para garantizar a el suministro de combustibles.
6.- Integración: Ejecución de una política energética
internacional sustentada en la solidaridad, la complementariedad y la cooperación
entre los pueblos.
En materia de iniciativas para la unión de los pueblos, el Gobierno
Bolivariano, a través del Ministerio del Poder Popular para la Energía
y Petróleo y PDVSA, viene ejecutando una política energética
internacional integracionista, sustentada en los principios de solidaridad,
complementariedad y cooperación mutua entre los pueblos, orientada
a la conformación de un mundo pluripolar.
En este sentido, siguiendo los lineamientos del Gobierno Bolivariano, Venezuela
ha propiciado la creación de plataformas institucionales que permiten
habilitar la integración energética regional, tales como Petroamérica,
en la cual se circunscriben Petrocaribe, Petroandina y Petrosur, que constituyen
la plataforma energética para la iniciativa ALBA. Igualmente, se
vienen impulsando otros esfuerzos concretos a fin de potenciar el aprovechamiento
de los recursos gasíferos de la región, tales como la ejecución
del proyecto Gran Gasoducto del Sur y la reciente creación de la
Organización de Países Productores y Exportadores de Gas de
Suramérica (OPPEGASUR).
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