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José Antonio Páez
"El
General en Jefe José Antonio Páez nació a la
orilla del caserío denominado Curpa (Edo. Portuguesa)",
el 13 de junio de 1790, hijo de don Juan Victorio Páez
y de doña María Violante Herrera.
En los días de su infancia se mudaron a Guama,
donde creció junto con sus otros hermanos y aprendió
a leer y escribir en la escuelita particular de la señora
Gregoria Díaz. Con Bernardo Fernández,
su cuñado, se inició en las actividades
del comercio y, diestro en estos menesteres, aceptó
el puesto que le ofreció en San Felipe
su pariente Domingo Páez, por lo cual vivió
algún tiempo en la actual capital del Estado
Yaracuy. En el año 1807 fue llamado por
sus padres al hogar, quienes lo comisionaron para
llevar una fuerte cantidad de dinero a Patio Grande,
en las vecindades de Cabudare, operación
que ejecutó inmediatamente; regresaba a
Guama cuando se detuvo en Yaritagua a comprar
comestibles. Cuatro individuos que sospecharon
de la gruesa cantidad que llevaba, lo persiguieron
para robarlo, y en un sitio cercano a Urachiche,
en la montaña designada con el nombre de
Mayurupí, le cerraron el paso, pero Páez
supo desenvolverse con ligereza y de un tiro dejó
sin vida al jefe de. la- banda que estaba armado
de machete y garrote, según las propias
palabras del Centauro en su autobiografía;
los restantes, amedrentados por la veloz acción
del muchacho, huyeron precipitadamente. Se presentó
a la familia en la madrugada, bajo un copioso
aguacero y dio cuenta de las diligencias encomendadas
sin mencionar a sus mayores nada de lo sucedido
en el trayecto, que solamente lo comunicó
a una de sus hermanas, pero temeroso de ser enjuiciado
por las autoridades, se fugó a los llanos.
En las riberas del Apure trabajó de peón
en los hatos Calzada y Pagüey de don Manuel
Pulido, y cuando el propietario de esas posesiones
organizó un escuadrón de caballería
para enfrentarse a los españoles, Páez
le expresó el deseo de servir bajo su bandera,
y en calidad de soldado comenzó la carrera
que le fue pródiga en victorias y en fama.
Abandonó tiempo después a su antiguo
patrón y jefe, formando por cuenta propia
una compañía de jinetes. En 1814
fue apresado por el realista Puy, con peligro
de ser ejecutado. La primera acción de
armas que lo distingue es la de Los Estanques.
En los años 15 y 16 tomó parte en
las guerrillas de Apure y Casanare que hostilizaban
continuamente a los españoles, Bien cimentado
su prestigio agrupó la mejor caballería
de Guasdualito y entabló combate en Mata
de la Miel, donde conquistó brillante triunfo
(16 de febrero de 1816); meses después
ganó las batallas de Mantecal y El Yagual.
Con el título de General de Brigada se
lució en Mucuritas, derrotando a los bravos
del General Pablo Morillo (28 de febrero de 1817).
El
31 de enero de 1818, Bolívar se reunió
con Páez en el Hato de Cañafístola
(Apure), y de esta entrevista se desprendió
una mejor y coordinada organización para
futuras actividades militares.
El 12 de febrero de 1818 aplastó
en Calabozo a los realistas. Con permiso del Libertador
volvió a los llanos de Apure y se adueñó
de San Fernando, que estaba en Poder de los españoles.
En una de sus incursiones al Centro, derrotó
en Ortiz al jefe peninsular Miguel de la Torre.
El 2 de abril de 1819 destruyó valerosamente
en Las Queseras del Medio al ejército del
General Pablo Morillo. El 24 de junio de 1821
desempeñó papel importantísimo
en la batalla de Carabobo y el 8 de noviembre
de 1823 tomó la plaza de Puerto Cabello,
último refugio de los españoles
en Venezuela.
Por disposición del Presidente
de la República, ocupó el alto cargo
de comandante General del Departamento de Venezuela.
El 30 de abril de 1826 intentó la separación
del país, pero enterado el Libertador de
tales intenciones, viajó apresuradamente
a Caracas y logró normalizar la situación.
La idea separatista fue ganando partidarios, y
el 13 de enero de 1830 quedó consumada
la ruptura, cuando el Centauro de las Pampas aceptó
el cargo de Jefe Supremo de la República,
nombramiento que le fue ratificado el 22 de septiembre
del mismo año por el Congreso de Valencia.
El 20 de enero de 1835 concluyó su gestión
presidencial y entregó el mando al doctor
José María Vargas, quien resultara
electo para ejercer el elevado sitial gubernativo.
En julio del mismo año destruyó
a los facciosos que habían derrocado al
Gobierno legalmente constituido.
El 26 de abril de 1837 desbarató
en San Juan de Payara (Apure) las tropas de Francisco
Farfán, el 1° de febrero de 1839 escaló
de nuevo la primera Magistratura. El 20 de enero
de 1843 finalizó su período. En
esta oportunidad subió al poder el General
Carlos Soublette; para el próximo, con
el valioso apoyo del General Páez, fue
elegido fue elegido José Tadeo Monagas,
quien tomó posesión en 1847.
Los acontecimientos del 24 de enero
de 1848 estremecieron la sensibilidad pública,
por lo cual, el General Páez combatió
al Gobierno, pero vencido fue hecho prisionero
y encarcelado en el Castillo de San Antonio de
Cumaná, y en mayo de 1850 expulsado del
país. Aprovechó la ocasión
para visitar México, Estados Unidos de
América y algunos países de Europa,
retornando a Venezuela el 15 de abril de 1859
por invitación muy personal del General
Julián Castro, quien había destruido
en marzo de 1858 la terrible dinastía de
los Monagas. En esta oportunidad permaneció
unos cuatro años en la Patria. El 10 de
septiembre de 1861 lo designaron Jefe Supremo
de la República por las circunstancias
especiales que sufría la nación,
pero tuvo que dejar el poder el 17 de junio de
1863 debido al rotundo triunfo de la Revolución
Federal. Volvió al extranjero, visitó
entonces el Uruguay, la Argentina, Bolivia, Perú,
Colombia. Había concurrido, en 1870, al
segundo de estos países por invitación
del presidente Sarmiento, quien le otorgó
el despacho de Brigadier del ejército argentino.
Por último fijó su
residencia en Nueva York, donde murió el
6 de mayo de 1873.
Sus restos fueron traídos
a Caracas por gestión del General A. Guzmán
Blanco, y el 19 de abril de 1888, depositados
con gran respeto en el Panteón Nacional.
Bibliografía:
Laydera Villalobos, Aníbal. Efemérides
Venezolanas. --Caracas, Libroven srl, 1975.-p. 141-143.
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