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Raimundo Andueza Palacio
Auspiciado por Rojas Paúl,
y, en consecuencia, por el liberalismo guzmancista,
llega al Poder Raimundo Andueza Palacio el 20
de marzo de 1890. Este Presidente había
nacido en Guanare, estado Portuguesa, el 6 de
febrero de 1843. Tenía, pues, 47 años
para el momento de asumir la Presidencia.
La
elección de Andueza fue hecha, tal como
lo establecía la Constitución, por
el Consejo Federal. Sólo que el nuevo Presidente
quiere reformar la Constitución porque
dos años le parecen muy poco tiempo para
gobernar, y en ese querer prolongar su Gobierno
le sobrevino el aventón.
Andueza Palacio hizo sus primeros
estudios en Guanare, completó allá
el Bachillerato en Ciencias Filosóficas
(1858) y hasta inició en su tierra natal
la carrera de Derecho, que culminaría en
la Universidad de Caracas con la licenciatura,
primero, y luego con el grado de Doctor en Derecho
Civil, en 1874.
Su condición de Secretario
del Presidente de la República en 1866,
a los 23 años de edad, le brindó
la oportunidad a Andueza de conocer el Poder de
cerca. El virus de la política se le sembró
en los huesos y continuó ininterrumpidamente:
tiene 26 años cuando derriba de una bofetada
a un intruso que se cuela en el famoso baile de
Guzmán Blanco el 14 de agosto de 1869,
y desde entonces se hace agradable a la vista
del futuro Autócrata, quien lo escogerá
luego, en 1874, para que pronuncie en el Panteón
el discurso en honor a Falcón.
Andueza será Diputado, Senador
y Presidente del Congreso; Ministro de Relaciones
Exteriores, de Hacienda, de Instrucción
Pública, de Relaciones Interiores; es decir,
toda una carrera de activismo político
en los Gobiernos de Falcón, Guzmán,
Linares Alcántara, Crespo y Rojas Paúl;
además de dos pasantías por la Presidencia
de la República, en ausencia de Guzmán
y de Linares Alcántara.
Andueza fue un notable tribuno
y periodista. Tenía buen carácter
y buenas ganas de continuar en el Poder. Por eso,
al vencérsele el período el 20 de
febrero de 1892, con el pretexto de reformar la
Constitución para alargar el mandato, se
aguantó cuatro meses más, hasta
que fue obligado a entregar el Gobierno en manos
del Presidente del Consejo Federal, Guillermo
Tell Villegas.
Salió Andueza Palacio al
exilio. Regresó en 1898, y al año
siguiente es Ministro de Relaciones Exteriores,
colgado de la espada victoriosa de Cipriano Castro.
Andueza muere en Caracas, el 17 de agosto de 1900.
El Cabito lo calificó de "servidor
fervoroso de la causa liberal y notable hombre
público".
El Gobierno de Raimundo Andueza
Palacio
Rojas Paúl escogió
para sucederle, al Dr. Raimundo Andueza Palacio,
quien fue electo Presidente y ejerció el
gobierno entre 1890 y 1892. El gobierno de Andueza
Palacio se inició bajo los mejores auspicios,
en medio de un clima de paz y de bonanza económica
que venía de los años de Guzmán
Blanco. A ello contribuían también
las condiciones personales de Andueza, hombre
de pura estirpe civil, "tipo neto de intelectual,
de brillante inteligencia y muy vasta ilustración,
antípoda, por lo tanto del caudillo formado
en los campamentos, que había sido, era
y fue después el peligro y la desgracia
de la vida política venezolana". Pero
no obstante estas condiciones favorables, Andueza
Palacio como Presidente fue un hombre "débil
de carácter, sensual y cínico; más
dado a aprovechar las oportunidades de placer
que le brindaba su posición que a asumir
las graves responsabilidades de la misma".
Al término de su período
se propuso llevar a cabo las reformas constitucionales
iniciadas por su antecesor Rojas Paúl,
con el objeto de seguir en la Presidencia. Empeñado
en esta maniobra continuista, Andueza Palacio
hizo aprobar la reforma constitucional por las
Municipalidades y Asambleas Legislativas, y pretendió
que el Congreso Nacional la sancionara. Pero el
Congreso, dominado por los partidarios del General
Joaquín Crespo, se opuso a la maniobra
y sostuvo su respeto a la constitución
según la cual la reforma sólo podía
entrar en vigencia un año después
de aprobada por el Congreso. Al mismo tiempo,
la mayoría del Congreso denunció
públicamente la maniobra y llamó
al General Crespo a defender la legalidad.
Crespo se alzó contra el
gobierno de Andueza Palacio, al frente de la llamada
."Revolución Legalista". Cuatro
meses después de una lucha que pudo haberse
decidido en pocas semanas a favor de los revolucionarios,
Andueza Palacio renuncio y se embarcó para
el extranjero, dejando encargado de la presidencia
al Dr. Guillermo Tell Villegas, miembro del Consejo
Federal, en junio de 1892. Villegas trató
de concertar la paz con Crespo; pero éste
se negó a reconocer su gobierno, anarquizado
y dividido. El encargado se fue al extranjero,
y en medio de la mayor confusión se puso
al frente del Ejecutivo su sobrino Guillermo Tell
Villegas Pulido, quien al cabo de un mes se marchó
también, dejando la ciudad sin autoridad,
conmovida por desórdenes y saqueos, para
ser ocupada poco después por Crespo, al
frente del ejército de la Revolución
Legalista.
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