|
Andrés Narvarte
Abogado y político. Hijo
de Joaquín Narvarte y Descarga y María
Josefa Pimentel y de la Mota, nace en la Guaira
en 1781. Vicepresidente de la República.
Encargado de la primera magistratura (1835, 1836
y 1842). Doctor en derecho civil de la Universidad
de Caracas (9.12.1804). En 1810 se unió
a la causa de la revolución de Venezuela.
Entre 1813 y 1814 fue gobernador de la provincia
de Trujillo. Perdida la Segunda República,
emigró a la isla de Saint Thomas. Se desconoce
la fecha de su regreso a Venezuela; pero en marzo
de 1819 se halla en Juangriego y en 1822 era intendente
de Venezuela.
En 1830 fue designado diputado
por Caracas en el Congreso Constituyente de Venezuela.
Con motivo de la discusión ese año,
en el Congreso, del proyecto de decreto en favor
de quienes participaron en el atentado contra
la vida del presidente de la República,
Simón Bolívar, el 25 de septiembre
de 1828, Narvarte hizo gala de elocuencia cuando
dijo que su intervención era para rendir
culto a la moral política; manifestó
que consideraba dignos de clemencia a los individuos
que tuvieron participación en los sucesos
del 25 de septiembre y que se les restituyesen
sus derechos ciudadanos; pero el Congreso no debía
aprobar un decreto mediante el cual Venezuela
resuelve que el hecho del 25 de septiembre y los
individuos que lo ejecutaron merecían elogios.
En la misma oportunidad abogó en el Congreso
por la admisión en Venezuela de todos los
que hayan sido perseguidos y expulsados por sus
opiniones políticas en favor de la libertad.
En 1831 fue elegido rector de la
Universidad Central de Venezuela. En 1832 fue
nombrado secretario de Interior y Justicia. Entre
1833 y 1837 fue vicepresidente de la República
y, con ese carácter, ocupó interinamente
la Presidencia de Venezuela en 1835, cuando el
general en jefe José Antonio Páez
concluyó su período presidencial.
Cuando estalló en julio de ese año
la Revolución de las Reformas, Narvarte
fue depuesto junto con el presidente Vargas y
enviado con él al exilio en la isla de
Saint Thomas, de la cual regresaron ambos pocos
meses después a ocupar sus respectivos
cargos. El 24 de abril de 1836 se encarga nuevamente
de la primera magistratura de la República,
esta vez por renuncia del titular José
María Vargas. Lo reemplaza, el 20 de enero
de 1837, el general José María Carreño.
En 1842 era vicepresidente del
Consejo de Gobierno, cuando, en mayo, se encargó
de la Presidencia de la República, debido
a que el titular, el general Páez, hubo
de trasladarse a sus posesiones agrícolas.
Correspondió a Narvarte por hallarse ausentes
el vicepresidente de la República, Santos
Michelena y el presidente del Consejo de Gobierno,
Ángel Quintero. Aun cuando fue de corta
duración este mandato, Narvarte expidió
2 decretos significativos: con uno establecía
un impuesto a la destilación del aguardiente,
y con el otro destinaba 160.000 pesos para apertura
y mejoras de vías de comunicación.
A raíz de los acontecimientos de 1848 se
retiró a la vida privada. Muere en Caracas
el 31 de marzo de 1853.
Bibliografía:
Rodríguez Gantaume, Carlos. Narvarte, un
presidente totalmente olvidado. Caracas: Universidad
Católica Andrés Bello, 1993.
|